¿Sabremos a quién votar?

El País, Jordi Borja, 27 nov 2015

Empacho de elecciones. En cada elección aparecen siglas nuevas, partidos nuevos, coaliciones más o menos sorprendentes o confusas, personajes que se van de una candidatura a otra, o desaparecen sin saber porqué o se (o los) esconden en las listas. Son curiosos las binomios, presentes o futuros, los que parecen destinarse a entenderse al mismo tiempo cada uno desea debilitar lo más posible al otro. Extrañas parejas, se parecen pero no se aman. En España y en Catalunya.

En la derecha el binomio, PP yiutadanos, están destinados a aliarse en España. En las próximas elecciones se disputan el mismo electorado, Ciudadanos para alcanzar al PP debe arrancarle una parte de sus votantes sea como sea. ¿Qué harán después? Los electores no pueden adivinarlo. Gane quien uno de ellos, sin mayoría absoluta ninguno de los dos ¿podrán gobernar juntos? O, quizás más lógico, uno gobernará (¿el PP?) y buscará en el Congreso el apoyo del otro y probablemente también del PSOE. Se necesitarán pero también saben que deben combatir al otro. No dicen que harán después de las elecciones, excepto fanfarronadas.

El PSOE es el otro candidato a ganar las elecciones, no es lo más probable. Para ello debe acumular muchos votos en las izquierdas, en detrimento de Podemos, IU, abstencionistas y por lo tanto hacer un discurso con toques de izquierda. Pero mirando al centro. Buscará apoyo principalmente en C’s, pero también en “cuestiones de Estado” (Europa, la guerra, Catalunya) mirará al PP. Para cuestiones sociales quizás buscará apoyo en Podemos y los nacionalistas vascos y catalanes. Difícil de adivinar su política. ¿Un acuerdo de gobierno o estable PSOE-Podemos? No parece que puedan sumar una mayoría absoluta y si existiera no creo que el PSOE optara por gobernar juntos. Y Podemos si crece será sobretodo en el electorado socialista y situarse a remolque del PSOE lo debilitaría. Éste unas veces apoyará al centro derecha y otras coincidirá con los opositores de izquierdas. Y con los nacionalistas a veces sí y a veces no. En resumen que no sabremos que harán hasta bastante después del día de las elecciones.

Podemos es otra incógnita. Las encuestas dicen que está a la baja y es la opción de izquierda electoral más fuerte. Una coalición con Izquierda Unida y nuevas fuerzas locales habría colocado el bloque de izquierdas a la altura de las tres candidaturas más avanzadas. El sistema electoral es muy duro con los terceros y mucho más con los cuartos. Su peso parlamentario puede resultar bastante más reducido que sus votos. La actitud desdeñosa de Podemos frente a IU creo que ha sido un error no solo táctico, tiene efectos a largo plazo. Debilita a toda la izquierda y coloca a Podemos en una posición secundaria.

En Catalunya la confusión es aún mayor. No solo no sabemos qué harán, en algunos casosno sabemos muy bien quiénes son. PP y Ciutadans, hermanados en la oposición al independentismo, enemigos antes las elecciones y destinados posiblemente a entenderse luego. En este caso C’s puede machacar al PP. El independentismo centrista independentista también hay una batalla fratricida entre Convergencia y ERC. No sabemos qué es y qué será la actual CDC, pues va a disolverse para renacer. ¿Será lo mismo u otra cosa? ERC se proclama partido de izquierdas pero ha apoyado incondicionalmente las políticas neoliberales convergentes. CUP no se presentan y no sabemos a dónde irán a parar sus votos. Pero algo si sabemos: Junts pel Sí y CUP han hecho todo lo posible para tensionar la confrontación gobierno español que ha tenido su última iniciativa en la provocadora e inútil Resolución del Parlament de Catalunya. ¿Intentan compensar con ello la precaria y contradictoria unidad de del bloque independentista, incapaz de designar en dos meses un presidente y un gobierno? Su desafortunada iniciativa servirá para aumentar los votos del PP en el conjunto de España.

¿Y la izquierda? El PSC no arrasará como en otras elecciones pero salvará los muebles. No lo suficientes para dar el caudal de votos que en otros tiempos permitía ganar al PSOE. ¿Pero qué es el PSC? Una base popular en parte, una dirección totalmente subordinada a la del PSOE y unos errores clamorosos respecto a la cuestión catalana. “Hoy somos una nación, mañana no, luego veremos”, “Antes dijimos derecho a decidir, hoy ni tan solo consulta” y “Ahora nos fotografiamos con PP y C’s para que el Tribunal Constitucional castigue al Parlament”. Es difícil pensar que es un partido, sino una sección del PSOE y muy difícil formar binomio con la coalición de izquierdas. Sólo quizás el poder podría unirles. Podem, En Comú, ICV-EUiA mantienen su coalición. Las diferencias internas son lógicas, pero las actitudes cainitas o las desconfianzas mutuas hacen esta unión frágil y de caminar lento y sin un rumbo claro. Lo siento, votar sí, pero ¿quiénes son? ¿qué van a hacer?

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